William y Andrés nos enseñan cómo hacen su pan de matalauva

William y Andrés Bautista - Pan de matalauva

Los platos ‘manchados’, como dice una amiga mía, son el testimonio de la cocina de vanguardia que tantos éxitos están trayendo a nuestro país, pero el pan es el súper alimento que ha permitido la supervivencia de la humanidad desde tiempos inmemoriales

Por eso hoy, los aldeanos William Bautista y su hijo Andrés nos enseñan cuál es su receta preferida para hacer pan de matalauva. Pero antes de empezar, Andrés les quiere decir a su abuelo Pepe Bautista y a sus abuelas Gricelia Rodríguez y Andrea del Rosario: “Les quiero muchísimo y estoy deseando darles mil besos y mil abrazos”.

Andrés (a su abuelo y abuelas): “Les quiero muchísimo y estoy deseando darles mil besos y mil abrazos”.

Y sus hijos William y Maricarmen también se unen a esos besos y abrazos. Suponemos que habrá que hacer más pan para la celebración del final del confinamiento.

Lo primero de todo, unimos y mezclamos bien la harina y la sal, añadimos la levadura “desmenuzada”, evitando que entre en contacto con la sal. A continuación, incorporamos el agua y la matalauva y comenzamos a amasar hasta que pueda desprenderse del recipiente.

En este momento, hacemos una bola y la ponemos en un bol tapado con un paño húmedo y la dejamos reposar en un sitio lo más cálido posible, entre 22 y 24 grados centígrados, durante una hora. Esta será la primera fermentación.

Transcurrido ese tiempo, la sacamos y volvemos a amasar para extraer el aire y los gases de la fermentación. Nuevamente colocamos la bola en el bol y tapamos con el paño húmedo. Ahora dejamos que la levadura haga su efecto durante dos horas hasta completar la segunda fermentación.

Una vez concluida esta segunda fase de fermentación, podemos ver que la masa ha duplicado su volumen. Ahora será el momento de dividir la bola principal y darle forma a nuestros panes.

William y Andrés Bautista - Pan de matalauva
Andrés Bautista – Pan de matalauva

Colocamos en la bandeja del horno, fuera de ella y les hacemos un corte en la parte superior de los panes. Los tapamos con un paño húmedo y los dejamos que doblen su volumen durante quince o veinte minutos.

Ahora es el momento de precalentar el horno a 250 grados centígrados. Introducimos la bandeja con los panes a media altura dentro del horno durante 20 a 30 minutos y en la parte inferior se coloca otra bandeja donde pondremos verteremos un vaso de agua que permitirá cocer los panes durante diez minutos.

Pasado este tiempo, apagamos el horno y dejamos que se vayan haciendo durante otros 10 minutos. A continuación, encendemos el horno a 200 o 220 grados centígrados durante otros quince a veinte minutos.

Ingredientes

500 gramos de harina panificable (no de repostería)
300 gramos de agua
10 gramos de sal
10 gramos de levadura fresca o 3,3 gramos de levadura seca
10 gramos de matalauva (o más en función del gusto)